Voy a ser un tulipán

lunes, mayo 01, 2006

Y colorín, colorado...

... la historia de este tulipán, se ha acabado.

No definitivamente, pues continuará en otoño, cuando los bulbos vuelvan a ser plantados, repitiéndose así el ciclo durante los años que pueda hacerme cargo de ellos.

Repasamos el ciclo de vida, a través de las entradas publicadas:



Nos despedimos, pues, de este weblog, cuya duración, como ya se advertía, era limitada, con una última fotografía de una de "mis niñas":



Hasta siempre.

Un tulipán

domingo, abril 30, 2006

Decadencia y fin... por esta temporada

Empiezan los momentos tristes. Nos deshojamos y nos secamos. Así es nuestro ciclo. Mientras nos vamos secando, estamos completando el ciclo, terminando de engordar los bulbos que hay bajo tierra para dejarlos preparados para el próximo otoño. Cada flor fue un bulbo. Ahora, cada uno de nosotros en realidad será entre tres y seis bulbos. Algunos, medianos, otros, muy pequeños.









Antes de secarnos completamente, nuestra cultivadora nos desentierra y nos deja en un lugar seco, a la sombra. Sabe que podemos pudrirnos si no nos saca a tiempo, a causa de la humedad.

Una vez secos del todo, procede a cortar los tallos, limpiarnos la tierra, separarnos y guardarnos en un lugar guarecido de la luz, fresco, seco y, muy importante, a salvo de pulgones y otros insectos que no dudarían en devorarnos mientras pasa el verano.

Así es la vida. Nuestra época ya ha pasado. Pero vendrá la próxima, y la próxima, y la próxima... Nosotros morimos pero damos vida a otras vidas así que, de cierta forma quizá poética, formamos parte de la próxima generación. Le hemos dado nuestros genes y nuestra vida. Ahora ellos serán nosotros. Y nosotros nos despedimos para siempre, quedando en el recuerdo de aquellos que estuvieron a nuestro lado. Es el fin, pero no por ello estamos tristes, porque a través de nuestra vida hemos creado otras vidas, perpetuando lo más hermoso que tiene este planeta: vida y color. Y así seguirá siendo, mientras nuestra amada Tierra nos pueda seguir alojando.

El tiempo se nos acaba, pero nos da para despedirnos. Hasta siempre. Adiós, cultivadora.

martes, abril 04, 2006

Un poco más de color antes del ocaso

Tulipán de fuego ha sido, junto con los morados, una de las nuevas adquisiciones de esta primavera. Como siempre hace, nuestra cultivadora compró una bolsa con tres bulbos de dicha variedad. A partir de ahí, ella se encarga de multiplicarnos año tras año.

Vamos a ver unas pocas fotografías más antes de que llegue nuestro ocaso: el momento en el que perdemos las hojas y comenzamos a secarnos. Entonces es cuando hay que volver a desenterrarnos. Pero no hay que ponerse tristes, siempre ha sido así y, como siempre, el año que viene saldremos otra vez. Así que venga un poco más de color, y en la próxima entrega nuestra cultivadora nos contará cómo reservarnos para el otoño siguiente en las mejores condiciones posibles.




miércoles, marzo 29, 2006

Cuasi arcoiris de tulipanes

La última semana de marzo fue una verdadera exhibición de color. Al fin abrimos todos nuestras flores. Sí, sí, todos. Yo también. Enseguida me veréis.

Rojo terminando de abrirse...



Morados...



Los "peques" que este año no iban a florecer porque aún no les tocaba...









Macetas llenas de colores...







Ejemplares solitarios...






El tulipán de fuego (así lo llama nuestra cultivadora)...






Uno que estaba perezoso reposando sobre la hoja de otro...




Y por último... un servidor. Sí, porque yo también he vuelto a ser un tulipán.

domingo, marzo 19, 2006

Que llegamos, que llegamos...

Como comentaba en la entrada anterior, este año las heladas llegaron más tarde de lo habitual. Apenas su frío seco terminó, dimos el estirón, y así como nos costó un mes y medio pasar de sacar un centímetro de la tierra a sacar dos (tal y como se veía en las fotografías anteriores), en apenas otro mes nuestros tallos crecieron y estábamos listos para florecer.

El 12 de marzo de 2006 ya se nos veía de esta forma:



Notar el "capuchón" de la flor, a punto de tomar su color y abrirse:



Uno de mis primos, de color morado, se veía de esta manera el mismo día 12 de marzo:




Tan sólo seis días después, algunos de nosotros ya nos habíamos abierto, y los demás estaban terminando de prepararse. Es como hacer palomitas de maíz. Primero salta una, después otra... y luego es un continuo "pop" de colores, hasta que los últimos rezagados completan su floración. Son los días más hermosos de la primavera. Este año, además, nos ha acompañado el tiempo. Luz y color para el despertar del letargo provocado por el invierno. Como siempre, como todos los años. Y como todos los años, siempre es un momento especial. Porque todos los años hay un día que marca el inicio de la primavera, pero no todos los días son el día del inicio de la primavera.

Así, ya el 18 de marzo se nos veía casi, casi listos a los "madrugadores":





Nuestra cultivadora estaba muy emocionada. Le hemos dado algunas sorpresas. Unos primos míos que habían sido plantados en la "zona de engorde" puesto que aún eran muy pequeños, han sido agradecidos con los cuidados y se han animado a hacer flor. Esto es también del día 18 de marzo, en que empezaron con sus respectivos "pop":




pero como veréis, pocos días después se mostraron realmente espectaculares.

Os enseñamos también el "día después" del inicio de la apertura, el 19 de marzo. Mientras toda Valencia estaba concentrada en su fiesta anual, nuestra cultivadora prefirió quedarse con nosotros. No todos los días empieza la primavera. No todos los días ves "nacer" a tus niñas. "Mis niñas". Así nos llama ella.

Tulipanes morados con pétalos "de terciopelo":





Tulipanes rojos a punto de caramelo:










sábado, febrero 18, 2006

Asomando la cabeza

Otra vez retrasos. Nuestra cultivadora ha tenido unos imprevistos en los últimos meses que le han tenido muy, muy atareada, y ha preferido cuidarnos a nosotros, esperando un momento libre para poder publicar aquí nuestros avances. Un servidor la disculpa, pero claro, es que a mí me ha estado mimando todo lo que ha podido.

Por fin, el día 3 de enero de 2006 comenzamos a asomar la cabeza. En principio, una modesta "puntita", como puede apreciarse en las fotografías:





(Aquí se nos ve o, mejor dicho, casi no se nos ve, junto a las freesías, quienes lucen sus hojas desde hace meses):



Cuando "asomamos la cabeza" pudiera parecer que ya todo va a ser muy rápido, que en cuestión de dos semanas habremos desarrollado un hermoso tallo y en sólo dos días más luciremos la flor. No es así. Mes y medio después de haber salido al exterior, seguimos manteniendo un tamaño más bien reducido, como podréis ver en esta fotografía ya del ¡18 de febrero!:



Este año las heladas llegaron más tarde de lo habitual: la primera semana de febrero. No fueron tan graves como las del año anterior pero, aún así, algunas plantas compañeras sufrieron daños. Tan pronto como este frío terminó, dimos el estirón, y así como nos costó un mes y medio pasar de sacar un centímetro de la tierra a sacar dos, en apenas otro mes nuestros tallos crecieron y estábamos listos para florecer.

La historia continuará, pues, en dos días (esta vez se la ha preparado de antemano para no hacer esperar tanto).

sábado, octubre 08, 2005

El momento de ser plantado

Llegó la hora, hoy es el día que nuestra cultivadora ha elegido para colocarnos en las macetas.

En primer lugar, podemos ver en la fotografía que coloca los bulbos sobre la tierra, estudiando la distancia y la disposición que va a elegir:



Hecho esto, cava los agujeros y nos va colocando dentro:




Cuando ya estamos en la posición adecuada, entonces nos echa encima la tierra y presiona un poco para afirmarla:




Con las freesías no llega a cavar el agujero. Las empuja hacia abajo, dentro de la tierra, directamente con las manos:




Ahora nos riega a todos:



¡Y a esperar! A partir de ahora se nos regará cada dos semanas o incluso cada mes, dependiendo de las lluvias. Una lluvia abundante puede empapar la tierra lo suficiente como para que no necesitemos más agua en un mes. De todas formas, sé que estará atenta, y si ve la tierra un poco seca, nos dará más agua.

La "cultivadora" lamenta el retraso en publicar esta entrada. Efectivamente, el día 8 de octubre de 2005 procedió a plantar los bulbos, pero no ha podido hacerse cargo antes de este texto. El seis de diciembre terminó de plantar todos los bulbos que le quedaban, haciendo así un balance aproximado de 200 freesías, 60 tulipanes, 20 jacintos y 10 narcisos plantados. La mayoría de tulipanes y jacintos son "infantes", por lo que no se espera flor de ellos este año sino sólo su engorde para dar flor ya en el siguiente año, 2007.

Están empezando a asomar las puntas de los bulbos plantados, en breve mostraré fotografías de esta segunda parte, emocionante por lo bonito de la espera, viéndolos salir de la tierra, crecer y abrirse muy poco a poco. Las freesías hace un mes que tienen las hojas fuera.

lunes, septiembre 12, 2005

Esperando mi turno

Creo que lo mejor que puedo hacer es empezar presentándoos a mi tulipán antecesor:

Mi tulipán antecesor luciendo color en la primavera del año 2004

Me cuenta la mujer que lo cultivó y lo estuvo cuidando que fue un tulipán ejemplar. Su flor duró alrededor de tres semanas y él, junto con otros amigos, estuvieron dando color durante más de un mes cuando despertó la primavera.

Los tulipanes somos así. Apenas se empieza a notar que el invierno nos abandona, y queremos alegrar el paisaje siendo los teloneros de la primavera, honor que compartimos con los narcisos, los jacintos y las freesías. Antes no, porque no resistimos tanto el frío. De hecho, a pesar de ser cultivados en otoño, no empezamos a asomar la cabeza hasta que llega el mes de enero o, incluso, febrero.

Ahora mismo, yo tengo este aspecto (junto con unos amigos):

Bulbos de tulipán

Bulbos de tulipán desde otro ángulo

Los mismos bulbos desde otro punto de vista

Nuestro ciclo se repite de forma anual: Hay que cultivarnos en otoño. Hasta finales de noviembre aún hay tiempo, pero es mejor no retrasarlo demasiado. Se nos entierra con el ápice hacia arriba, a una profundidad de unos 8 centímetros. Si vamos a estar acompañados, entonces será conveniente dejar una separación de 10 centímetros entre uno y otro. Se nos va regando un poco semanalmente y a esperar. Ya a finales de enero - principios de febrero, empezamos a asomar la cabeza. Lo primero que salen son las hojas. El tallo con la flor es lo último en salir. Nuestra flor no dura mucho tiempo. Hay a quien sólo duramos dos días, llegando a un máximo de tres semanas. Cuando ha pasado este tiempo, nuestra flor empieza a perder las hojas, y cuando sólo quede el tallo, empezamos a secarnos. No es nada malo ni tiene por qué ser triste; es, sencillamente, la señal de que nuestro turno ha pasado y momento en el que se crea la reserva para las nuevas generaciones. Cuando estemos cerca de estar secos, habrá que desenterrar el bulbo y llevarlo a un sitio fresco para dejar que allí terminemos de secarnos (si esperas a que nos sequemos del todo, los bulbos podrían pudrirse y entonces nos perderías). Una vez secos del todo, tendrás que aislar los nuevos bulbos, limpiarlos, y dejarlos reposar en un sitio fresco y con sombra, preferentemente. Allí pasaremos el verano hasta que llegue el momento de ser plantados de nuevo.

En otoño llegará mi turno, junto con el de otros amigos tulipanes. Y queremos ofreceros un diario fotográfico de nuestro ciclo de vida, desde que somos plantados hasta que somos arrancados tras secarnos. Nuestro espíritu es muy generoso: si plantas un bulbo y lo cuidas bien, para la próxima temporada tendrás no uno, sino más ejemplares (nuestra cultivadora ha llegado a obtener seis bulbos de uno inicial que plantó).

Para que no se me tache de egocéntrico, de vez en cuando compartiré cartel con mis compañeros de temporada. No me importa, sé que soy la flor más bonita de la primavera. Aunque a veces las freesías me lo ponen complicado, me anima saber que nuestra cultivadora tiene especial pasión por nosotros, los tulipanes. Espero no defraudarla.

Nos veremos en el momento del cultivo.